La leyenda no se ciñe sólo a las rocas mencionadas. La narrativa oral del lugar se extiende a otras, algunas protagonistas involuntarias de épicos traslados de unos parajes a otros.
Para demostrarlo, el pueblo vincula las peñas del Caurterón y La Palla, junto con el teso de Bárate donde en un principio se encontraban nada más y nada menos que al héroe sayagués por excelencia, Viriato. Otras peñas alimentan fantasías como Peña Redonda de Peña el Viso, Peña la Gorra, Peña Esculca, Peña el Pendón…